'cause I have not been well lately...
beneath the stains of time the feelings disappear
Escuchando: My sweet prince ~ Placebo
Tim Eitel fue uno
de mis descubrimientos del año pasado. Lo que más me interesa de este artista
es la capacidad que tiene de envolver a sus personajes en una atmósfera de
silencio, es como si fuese capaz de por medio de una aparente calma crear una
tensión interna que va más allá de lo
que se ve a simple vista. Tuve la suerte de ver un par de obras en directo, y
lo que más me impacto fue esa mezcla de simpleza y complejidad. Ese vacío que
rodea a sus personajes que parecen solos en un espacio demasiado grande para
ellos.
Adrien Ghenie es un pintor rumano cuyos trabajos demuestran su fascinación con la historia y el trauma de la dictadura. Las fuentes de sus imágenes derivan de una combinación de su propia memoria junto con libros de historia, archivos, documentales y películas.
Uno de esos artistas de interiores que más me han
llamado la atención últimamente. De estética similar a la de Hopper y una
importante carga sexual, sus imágenes se me presentan como esa especie de
desmoralización del cuerpo humano. De la corporalidad del mismo, de una lectura
cargada de un erotismo perverso, que en momentos raya la obscenidad. Si bien
sus primeras obras están cercanas a la abstracción,
a partir de 1976 introduce elementos figurativos, derivando a finales de los setenta hacia un estilo realista de fuerte carácter expresivo. Su temática como he
dicho con anterioridad, se centra principalmente en la sexualidad, con
abundantes representaciones de cuerpos desnudos, en actitudes eróticas, pero
con cierto aire enigmático, angustioso, opresivo, lo cual queda enfatizado por
su gama cromática apagada, grisácea, con una iluminación de extraña intensidad
que acentúa el estilo expresivo de sus obras. Así, Fischl llama la atención
sobre la desvirtuación de los valores morales en la moderna sociedad
norteamericana.
Hablar de soledad en la pintura es hablar de Edward Hopper. Desde que entré en
contacto con su obra “Nighthawks”
mi manera de ver la pintura cambió radicalmente. A pesar de que a nivel técnico
no lo considero uno de mis pintores favoritos, sí que lo considero en cuanto al
tratamiento de las escenas que representa. Esas escenas cotidianas en las
cuales puede sentirse una especie de silencio, un vacío entre los personajes
que las completan, hacen que me sienta realmente identificada con su obra. Esa
tendencia a establecer una especie de barrera invisible, el egoísmo y
autoconfinamiento que desembocan en una soledad autoimpuesta son los
principales puntos de interés que hacen que mi principal referente temático sea
Hopper. Edward Hopper es uno de mis artistas favoritos al tiempo que una de mis
principales influencias.
Hopper congela un arquetípico dinamismo en rigidez en sus escenas. Sus vistas
de ventanas y escenas naturales deben de ser comparadas con imágenes similares
del arte de la Europa romántica, que han realizado un intento de registrar el
progresos de la civilización y el asilamiento de la humanidad de su entorno
natural. Las escenas de ventanas en la
Europa romántico no sólo ha registrado la ausencia sino que además nos ha
provisto de una trascripción de seguridad del mundo interior, una seguridad que
incluye que nos examinemos de tal manera que nos convirtamos en cuadros
románticos.
Pasó una temporada huyendo de la pintura ya que no estaba de acuerdo con que lo encasillasen bajo la etiqueta del Pop art. Es por eso que abandonó la pintura convencional y comenzó una serie en la que utilizaba la mancha, ya fuese grasa, mermelada, aceite...o cualquier otro material no convencional para realizar sus obras.